Su sede es la ciudad de Abancay a 2 mil 300 metros de altitud en los andes peruanos, y tiene cobertura además en las provincias de Aimaraes, Andahuaylas y Chincheros, en el departamento de Apurímac. Se trata de un grupo de obras sociales administradas por la Diócesis con apoyo de la Iglesia Católica y donaciones, especialmente procedentes del exterior.
Entre ellas, se encuentran hogares y orfelinatos para niños y niñas; un asilo de ancianos adonde se alojan también jovencitas de la zona rural que voluntariamente cumplen labores de apoyo en el recinto. Un centro médico, adonde atendían muchos casos de lepra y hoy ofrece diversos servicios a la población. También cuentan con un centro de capacitación para mujeres campesinas, quienes acuden al recinto para aprender tejido, manualidades, manejo sanitario, nutrición de sus hijos, así como lectura y escritura.
