En la XVII Edición de los Premios Esteban Campodónico Figallo, que organizan cada año la Universidad de Piura y la Fundación Clover, se reconoció la labor de reinserción educativa de niños con sordera, que realiza el C.E.E Fernando Wiese Eslava; así como el trabajo de investigación y prevención de desastres naturales que realiza el Ing. Julio Kuroiwa. Los ganadores recibirán 10 mil dólares y un diploma de reconocimiento, en una ceremonia especial el 5 de setiembre, en el Campus Lima de la Udep.
El jurado declaró ganador al C.E.E Fernando Wiese Eslava, en el Área de Servicios Directos a la Sociedad, “por su compromiso, mantenido a lo largo de más de cinco décadas, hacia los niños con déficit auditivo del país, especialmente procedentes de hogares de escasos recursos, a quienes se ha rehabilitado haciendo posible su plena integración en la sociedad”.
Además, se reconoce su labor en el desarrollo de valiosas metodologías educativas, involucrando a las familias y capacitando a docentes. Su candidatura fue propuesta por el Centro Peruano de Audición y Lenguaje, CPAL.
Por su parte, el ingeniero Julio Kuroiwa Horiuchi, obtuvo el premio en el Área de Actividad Profesional Destacada, “por su competente y generosa dedicación, a través de la docencia universitaria, la investigación y una incansable labor de difusión, a la mitigación de los efectos de los desastres de origen natural”.
Con su trabajo, Kuroiwa “fomenta la cultura de prevención y de convivencia en armonía con la naturaleza, en beneficio principalmente de la población de menores recursos, alcanzando por ello amplio reconocimiento nacional e internacional”. Su candidatura fue propuesta por el Instituto Nacional de Defensa Civil
Una lucha constante
Hace 52 años, los esposos Grimanesa Wiese y Rodolfo Neuhaus, descubrieron que su hijo padecía sordera y en el proceso de descubrimiento de sus potenciales y de sus necesidades decidieron crear un colegio para rehabilitar a niños de la misma condición. Hoy se constituye en la única escuela oral del país, cuyo objetivo es insertar con éxito a los niños con problemas de audición en las escuelas de educación regular inicial y primaria.
Unos 120 niños de cero hasta 12 años que padecen sordera acuden al centro procedentes de todo el país, en su mayoría pertenecen a hogares de bajos recursos económicos. Ellos acuden para rehabilitación, aprenden a hablar gracias a la metodología especializada y al uso de tecnología (audífonos, implante coclear, sistema FM, salones acústicos).
Es centro piloto de asesoramiento a otros centros, donde además se capacita a docentes de niños sordos a nivel nacional. Ha sido promotor igualmente de la creación del Centro Especial de Loja, Ecuador, y del Instituto Audiológico de Cochabamba, en Bolivia. Paralelamente, sumándose a la permanente capacitación de docentes, se realizan campañas de despistaje de sordera dentro y fuera de la institución.
Labor de prevención
El ingeniero Julio Kuroiwa (Cañete, 1936), realizó sus estudios en la facultad de Ingeniería Civil dela Universidad Nacionalde Ingeniería. Durante más de 40 años estudia los efectos locales de sismos, tsunamis, actividad volcánica e inundaciones, incluyendo los efectos del Niño, lo cual le ha permitido desarrollar métodos y técnicas de microzonificación y dos métodos simplificados para ciudades medianas y pequeñas que permiten obtener un mapa de peligros, labor que se ha logrado realizar en 134 ciudades peruanas con 6.45 millones de habitantes. Todo esto le ha valido reconocimiento internacional.
Su mayor preocupación es el 45% de peruanos que viven en casas de adobe, que pueden convertirse en trampas mortales de ocurrir terremotos con magnitudes mayores de 8 grados, con probabilidades de muchas víctimas.
XVII Edición
El jurado de esta edición estuvo presidido por el doctor Antonio Mabres, pro rector de la Universidad de Piura; lo integraron además el doctor Edgar Tejada, director médico de la Clínica Angloamericana; el Almirante (r) AP Jorge Montoya, ex jefe del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas; el doctor Luis Eguiguren, docente de la Universidad de Piura.
Además, la doctora Norma Añaños, ex viceministra de Educación y directora de CAPLAB; el MBA José Haya de la Torre, coordinador del Premios Buenas Prácticas Gubernamentales en Gestión Pública; y la señora Selma Passalaqua de Price, integrante del Voluntariado del Hospital Víctor Larco Herrera, organización ganadora del Premio Esteban Campodonico 2005. Los jurados suplentes fueron la doctora Marisa Aguirre, docente del PAD de la Universidad de Piura, en el Área de Gobierno de Personas; y el doctor Víctor Baca, director del Programa Académico de Derecho de Campus Lima de la UDEP.
